La Leyenda de los Volcanes
Popocatépetl e Iztaccíhuatl
Vamos a leer una de las leyendas más bonitas de México: la historia de dos volcanes que antes fueron una princesa y un valiente guerrero. ¿Lista, listo? ¡Aquí va!
Para leer en familia
Cerca de la Ciudad de México hay dos grandes montañas: una parece una mujer dormida y la otra echa humo. Esta leyenda cuenta por qué.
La princesa Iztaccíhuatl

Hace muchísimos años, en el gran valle de México, vivía una princesa llamada Iztaccíhuatl. Era hija del emperador y tenía un corazón dulce y bondadoso. Todos en el reino la querían.
El valiente Popocatépetl

En ese mismo reino vivía Popocatépetl, un guerrero joven, fuerte y muy valiente. Él e Iztaccíhuatl se querían con todo el corazón y soñaban con casarse algún día.
Una promesa

Popo fue a pedirle permiso al emperador para casarse con la princesa. El emperador le dijo: «Hay una guerra lejos de aquí. Si vas, vences y regresas con bien, podrás casarte con mi hija Iztaccíhuatl».
A la batalla

Popocatépetl se despidió de la princesa con una promesa: «Volveré por ti». Y partió a la guerra, lejos, muy lejos, peleando con valentía y pensando siempre en Iztaccíhuatl.
Una mentira triste

Pero otro guerrero, que también quería a la princesa, sintió envidia. Para quedarse con ella, regresó al palacio y dijo una gran mentira: contó que Popocatépetl había caído en la batalla y no volvería jamás.
El sueño profundo

Al escuchar la triste noticia, el corazón de Iztaccíhuatl se llenó de pena. Día tras día estuvo más triste, hasta que cayó en un sueño tan profundo que ya no despertó. Todo el reino lloró por ella.
El regreso de Popocatépetl

Poco después, Popocatépetl regresó victorioso de la guerra, feliz de volver a ver a su amada. Pero al encontrarla dormida para siempre, su corazón se llenó de tristeza. La tomó con mucho cuidado en sus brazos.
Dos volcanes para siempre

Popocatépetl llevó a la princesa a lo alto de las montañas. Allí formó dos grandes colinas. En una recostó a Iztaccíhuatl, y a su lado se arrodilló con una antorcha encendida para cuidarla y alumbrarla por siempre.
Los dioses, conmovidos, los cubrieron de nieve y los convirtieron en volcanes. Por eso, hasta hoy, Iztaccíhuatl es «la Mujer Dormida» y Popocatépetl es el volcán que de vez en cuando echa humo, porque sigue cuidando a su amada.
La lección de la historia
¿Qué aprendimos?
Esta leyenda habla del amor, la lealtad y de cumplir una promesa. También explica, de una manera muy bonita, por qué esos dos volcanes de México tienen esas formas: una parece una mujer dormida y el otro echa humo.
Actividad
Si pudieras mandarle un mensaje a Popocatépetl, ¿qué le dirías? Dibuja los dos volcanes con la nieve en la punta, o inventa un final feliz para esta historia.
Actividades para imprimir
Descarga e imprime estas actividades de la leyenda de los volcanes.
Juega en la pantalla
🃏Memoria: encuentra las parejas de los volcanes
Voltea las cartas y encuentra las parejas iguales.
💭Para pensar y crear
Preguntas para pensar y conversar en familia.
Piensa y cuéntale a tu familia:
Popocatépetl cuida a Iztaccíhuatl para siempre. ¿A quién cuidas tú con mucho cariño?