La Leyenda del Maíz
Una antigua leyenda de México
Vamos a leer juntos una leyenda muy antigua de México, que cuenta de dónde vino el maíz, el alimento más querido de estas tierras. Acomódate, mira cada dibujo y… ¡que empiece la historia!
Para leer en familia
Lee despacito y haz pausas en cada dibujo. Pregúntale al niño o la niña qué cosas ricas se hacen con maíz: ¿tortillas, tamales, elotes, palomitas?
Un pueblo con hambre

Hace muchísimo tiempo, cuando el mundo era joven, las primeras personas casi no tenían qué comer. Solo encontraban raíces y hierbas, y muchas veces se iban a dormir con hambre. Estaban débiles y tristes.
Quetzalcóatl, la serpiente emplumada

Entre los dioses había uno muy bondadoso llamado Quetzalcóatl, la serpiente cubierta de plumas de colores. Él quería mucho a las personas y deseaba darles un alimento fuerte y sabroso para que crecieran sanas y felices.
La hormiga y el grano dorado

Un día, Quetzalcóatl vio algo extraño: una pequeña hormiga roja caminaba cargando un granito dorado y brillante. ¡Nunca había visto algo así! «¿De dónde sacaste ese tesoro?», le preguntó con curiosidad.
Al principio la hormiga no quería contar su secreto. Pero Quetzalcóatl fue tan amable que al final aceptó llevarlo hasta el lugar donde había muchísimos granos más.
La montaña del sustento

La hormiga lo guió hasta una montaña gigantesca. Dentro de ella, escondidos, había montones y montones de granos de maíz de muchos colores: blancos, amarillos, rojos y azules. Pero la montaña estaba cerrada y parecía imposible entrar.
Un dios convertido en hormiga

A Quetzalcóatl se le ocurrió una idea astuta: se transformó en una hormiga negra, chiquita, chiquita, y se metió por una grieta diminuta. Con mucho esfuerzo, grano por grano, fue sacando el maíz de la montaña.
El regalo del maíz

Quetzalcóatl llevó los granos a las personas y les enseñó a comerlos. ¡Qué felices estaban! Por fin tenían un alimento delicioso que les daba fuerza. Comieron, sonrieron y dieron las gracias.
El rayo que abrió la montaña

Pero había tantísimo maíz que Quetzalcóatl no podía sacarlo todo de hormiga en hormiga. Entonces los dioses pidieron ayuda a otro dios, que con un rayo poderoso partió la montaña de un solo golpe. ¡PUM!
El maíz para todo el mundo

Los granos de maíz —blancos, amarillos, rojos y azules— salieron volando y cayeron por toda la tierra. Las personas aprendieron a sembrarlos y a cuidarlos. Desde entonces, nunca más volvieron a pasar hambre.
Y así, gracias a una hormiguita, a un dios bondadoso y a un gran rayo, el maíz se volvió el alimento más importante de México. Por eso muchos dicen que somos «hijos del maíz».
La lección de la historia
¿Qué aprendimos?
El maíz es un regalo que se comparte. Con él se hacen tortillas, tamales, elotes y atole. Esta leyenda nos enseña a cuidar la naturaleza, a ser ingeniosos como Quetzalcóatl y a agradecer la comida que tenemos.
Actividad
Pregunta en casa cuál es la comida de maíz favorita de tu familia. Luego dibuja tu platillo de maíz preferido: ¿una tortilla, un tamal, un elote o unas palomitas?
Actividades para imprimir
Descarga e imprime estas actividades de la leyenda del maíz.
Juega en la pantalla
🃏Memoria: encuentra las parejas de la leyenda del maíz
Voltea las cartas y encuentra las parejas iguales.
💭Para pensar y crear
Preguntas para pensar y conversar en familia.
Piensa y cuéntale a tu familia:
El maíz fue un regalo para alimentar al pueblo. ¿Qué alimentos comes tú que vienen de las plantas?