
Hansel y Gretel
Un cuento de los hermanos Grimm
Vamos a leer juntos la historia de dos hermanos muy valientes, Hansel y Gretel, que se pierden en el bosque y descubren una casa de dulces con un secreto peligroso. ¡Acomódate y que empiece el cuento!
Para leer en familia
Mientras lees, conversa con el niño o la niña: ¿qué haríamos si nos perdiéramos? Es un cuento ideal para hablar de no confiar en desconocidos, de pedir ayuda y de lo importante que es cuidarnos entre hermanos y amigos.
Una familia muy pobre

Había una vez, a la orilla de un gran bosque, un leñador muy pobre que vivía con sus dos hijos, Hansel y Gretel, y la madrastra de los niños. Eran tan pobres que a veces no tenían ni un pedazo de pan para comer.
Una noche, la madrastra convenció al padre de llevar a los niños al bosque y dejarlos solos allí, porque la comida no alcanzaba para todos. El padre, con muchísima pena, terminó aceptando. Pero Hansel, que no dormía, escuchó todo desde su camita.
Las piedritas que brillaban

Esa noche, Hansel salió sin hacer ruido y llenó sus bolsillos de piedritas blancas que brillaban con la luz de la luna. Al día siguiente, mientras caminaban hacia el bosque, las fue dejando caer una a una por el camino.
Cuando los dejaron solos, Hansel esperó a que saliera la luna. Las piedritas brillaban en el suelo como estrellitas y, siguiéndolas, los dos hermanos encontraron sanos y salvos el camino de regreso a casa.
Las migas de pan

Pero poco después la comida volvió a faltar, y esta vez los llevaron mucho más lejos. Hansel no pudo recoger piedritas, así que fue dejando caer miguitas del pan de su desayuno para marcar el camino.
Cuando quisieron volver, ¡las migas habían desaparecido! Los pajaritos del bosque se las habían comido todas. Esta vez, Hansel y Gretel se habían perdido de verdad en lo más profundo del bosque.
La casa de dulces

Caminaron mucho tiempo, con hambre y cansancio, hasta que de pronto vieron algo increíble: una casita hecha toda de pan, galletas, chocolate y caramelos de colores. ¡Hasta las ventanas eran de azúcar brillante!
Muertos de hambre, los hermanos empezaron a comer pedacitos de la casa, que estaba deliciosa. Pero no sabían que aquella casa tan dulce escondía un gran peligro en su interior.
La anciana de la casa

De la casita salió una viejecita que, con voz muy dulce, los invitó a pasar. Les dio una rica cena y camitas blanditas. Pero al amanecer mostró quién era de verdad: ¡una bruja malvada que atrapaba niños!
La bruja encerró a Hansel en una jaula para engordarlo, y obligó a Gretel a cocinar y limpiar. Como la bruja veía muy mal, cada día le pedía a Hansel que sacara un dedo entre los barrotes para comprobar si ya estaba gordito.
El truco de Hansel

Pero Hansel era muy listo. En lugar de su dedo, sacaba un huesito viejo entre los barrotes. Como la bruja casi no veía, creía que el niño seguía flaquito y se enojaba muchísimo de que no engordara nunca.
Pasaron los días y la bruja, impaciente, decidió que ya no esperaría más. Encendió el gran horno y le pidió a Gretel que se asomara para ver si ya estaba bien caliente.
La valentía de Gretel

Pero Gretel también era muy lista y adivinó el plan de la bruja. «No sé cómo asomarme», le dijo con carita inocente. Cuando la bruja se acercó al horno para enseñarle, Gretel la empujó dentro de un buen empujón y cerró la puerta. ¡Así terminó la bruja malvada!
Enseguida, Gretel corrió a abrir la jaula y liberó a su hermano. Los dos se abrazaron muy fuerte, felices y libres, llorando de pura alegría.
El regreso a casa

En la casa de la bruja encontraron cofres llenos de perlas y piedras preciosas. Llenaron sus bolsillos y emprendieron el camino de vuelta. Un patito muy amable los ayudó a cruzar un río ancho subidos en su espalda.
Por fin llegaron a casa, donde su padre los esperaba muy arrepentido y feliz de volver a verlos. Con los tesoros que traían, nunca más pasaron hambre, y vivieron juntos y muy felices para siempre.
La lección de la historia
¿Qué aprendimos?
No debemos confiar en desconocidos ni en cosas que parecen demasiado buenas para ser verdad. Y, sobre todo, que estando unidos y usando la inteligencia, Hansel y Gretel se ayudaron y se salvaron juntos.
Actividad
Dibuja tu propia casa de dulces: ¿de qué golosinas la harías? Y conversa con tu familia: si alguna vez te pierdes, ¿qué debes hacer? (Quedarte en un lugar seguro y pedir ayuda a un adulto de confianza, como un policía o una mamá con niños).
Actividades para imprimir
Descarga e imprime estas actividades de Hansel y Gretel.
Juega en la pantalla
🃏Memoria: encuentra las parejas de Hansel y Gretel
Encuentra las parejas de cartas del cuento de Hansel y Gretel.
💭Para pensar y crear
Preguntas para pensar y conversar en familia.
Piensa y cuéntale a tu familia:
Si te perdieras en el bosque como Hansel y Gretel, ¿qué harías para pedir ayuda?
🎭Ahorcado: adivina la palabra del cuento
Adivina las palabras secretas del cuento, letra por letra.
💖 💖 💖 💖 💖 💖
Pista: El hermano que dejó piedritas y migas