El Príncipe y el Mendigo
Una historia del viejo Londres
Vamos a leer juntos una historia muy especial sobre dos niños idénticos que se cambiaron la ropa… ¡y sin querer también la vida! Acomódate y que empiece el cuento.
Para leer en familia
Mientras lees, pregúntale al niño o la niña cómo se sentiría si fuera Tom o el príncipe. Es una historia preciosa para hablar de ponernos en el lugar de los demás.
Tom, el niño pobre

Hace mucho tiempo, en el viejo Londres, vivía un niño pobre y bondadoso llamado Tom Canty. Su familia tenía muy poco, pero Tom soñaba despierto con ser un príncipe y vivir en un gran palacio.
Eduardo, el príncipe

En ese mismo Londres, en un palacio enorme, vivía el príncipe Eduardo. Tenía todo lo que quería… pero sentía mucha curiosidad por saber cómo era la vida más allá de las rejas del palacio.
Dos niños idénticos

Un día, Tom se acercó a las rejas del palacio y los guardias lo empujaron. El príncipe lo vio y lo invitó a entrar. Al mirarse de cerca, se llevaron una sorpresa enorme: ¡eran idénticos, como dos gotas de agua!
Un cambio de ropa

Por pura diversión, decidieron cambiarse la ropa: el príncipe se puso los harapos de Tom, y Tom se vistió con las ropas elegantes del príncipe. Al verse en el espejo… ¡ni ellos mismos se distinguían!
El príncipe en la calle

Entonces ocurrió un gran enredo. Los guardias, al ver al verdadero príncipe vestido de pobre, no lo reconocieron y lo echaron a la calle. ¡El príncipe Eduardo tuvo que vivir como un niño pobre, sin que nadie le creyera quién era!
Tom en el palacio

Mientras tanto, a Tom, vestido de príncipe, todos lo trataban como a un rey. Estaba muy confundido con tantas reglas y reverencias, pero hizo todo lo posible por ser justo y bondadoso con quienes le pedían ayuda.
Aprendiendo la verdad

El príncipe Eduardo descubrió lo difícil que era la vida de los pobres y vio injusticias que jamás había imaginado. Por suerte, un soldado bueno y valiente llamado Miles lo ayudó y lo cuidó durante su aventura.
Un rey justo

El día de la gran coronación, el verdadero príncipe llegó y demostró quién era de verdad. Eduardo se convirtió en un rey justo y bondadoso, porque ahora entendía cómo vivía su pueblo. Premió a Tom, y los dos fueron amigos para siempre.
La lección de la historia
¿Qué aprendimos?
Para ser justos con los demás, ayuda mucho entender cómo viven y qué sienten, como si nos pusiéramos en sus zapatos. No importa si alguien es rico o pobre: lo que cuenta es tratar a todos con respeto y bondad.
Actividad
Imagina cómo sería un día en la vida de otra persona (un amigo, un vecino, alguien que ayuda en tu casa) y cuéntalo. Luego dibuja a Tom y a Eduardo… ¿podrás hacerlos idénticos?
Actividades para imprimir
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Juega en la pantalla
🧩Rompecabezas: ordena los números del 1 al 8
Ordena las fichas del 1 al 8 deslizándolas hacia el hueco.
💭Para pensar y crear
Preguntas para pensar y conversar en familia.
Piensa y cuéntale a tu familia:
El príncipe y el mendigo cambiaron de vida. ¿Qué aprendiste sobre ponerte en el lugar de otros?